El proyecto Rumor de rimas, es un disco-libro de poesía infantil cantada, una pequeña selección de poemas del poeta Antonio Rubio Herrero que ahora el grupo POEMÚSICA ha convertido en 13 divertidas canciones para que cante y baile toda la familia y que el reconocido ilustrador Luis de Horna, ha dado color y luz con sus maravillosas ilustraciones a los versos de Antonio.

 

Antonio Rubio Herrero (Toledo, 1953) es escritor y sobre todo poeta.Ha publicado numerosos libros de poemas: Las Alas del Avecedario, Almanaque musical y Aurelio (Kalandraka); Versos vegetales, Tres cuentos de Urraca y Álbum de bichos (Anaya); y Bibichos y La Vida Láctea (Hiperión). Es también autor de la colección de versos para bebés: De la cuna a la luna (Kalandraka).
Ha sido maestro de escuela durante cuarenta años, activo participante en cursos de animación lectora y formación del profesorado, y miembro de los movimientos de renovación pedagógica: Acción Educativa de Madrid y Pizpirigaña del Tiétar.
Amante de la tradición oral, ha recreado para Kalandraka los cuentos tradicionales: La mierlita y El pollito de la avellaneda, y antologado la colección de cuentos de fórmula, 7 Llaves de cuento. Dirige la colección de poesía de autor Trece Lunas. Y ha participado en las selecciones poéticas: Miguel Hernández, 25 poemas ilustrados, 12 poemas ilustrados de Federico García Lorca y Poemas de La Oca Loca, de Gloria Fuertes.
Sigue visitando escuelas y bibliotecas para decir poemas y escuchar los cantos de los niños. Siempre a caballo entre la escuela y la poesía

Antonio escribió la siguiente presentación para el libro-disco:

QUE VUELEN LAS RIMAS.

Que los versos salten del papel a los labios, del papel a la canción y se vuelen
por el aire como pájaros, es cosa saludable. Tal vez, su viaje natural. Y que el aire los reciba y propague como alados viajeros, acaso su deseable destino.

Esta vieja manía de poner en papel nuestras rimas es un primer momento del trabajo poético. Así los versos quedan fijados para combatir el olvido, y así les procuramos larga vida a las palabras. Pero su sino es la canción.

Si un verso, una estrofa, un poema logran pasar del papel a los labios del músico y de sus labios a los labios de niños y niñas y gentes que los cantan sin preocuparse de autorías, entonces estaremos hablando de canto popular auténtico y anónimo, canto que atravesó los estrechos límites de un autor para ser de dominio público.

El músico Víctor y sus amigos músicos, se ocupan en este libro, en la grabación que le acompaña, de darles alas a una bandada de versos. Y el excelente pintor, Luis de Horna, ilustrador de poetas y poeta entre ilustradores, realiza la tarea de vestir al verso de color y sacar lustre a las palabras… Ojalá (aj-alá = dios lo quiera) que estos versos vuelen y pasen a la boca de los niños. Y que los niños piensen que nadie los escribió ni les puso música, que estaban ahí desde siempre, como tantas otras retahílas. Y que ellos, los niños, los entonan porque sí, porque no, porque les apeteció.

Luis de Horna (Salamanca, 1942), pintor, dibujante, grabador, escritor e ilustrador de literatura infantil y juvenil. Lleva toda una vida dedicada a la creación plástica, actividad que ha compartido con la docencia universitaria, y que compagina a partes iguales la pintura con la ilustración. Respecto a su faceta de pintor, ha realizado muchas exposiciones, tanto en España como en el extranjero, donde pueden verse sus obras en algunos museos y ha ilustrado a varios autores del panorama nacional e internacional. Ha sido galardonado con diversos premios nacionales e internacionales, por citar algunos importantes: Premio Lazarillo de Ilustración (1966) con su libro Gino, Comino y el camello Moja-Jamón, Premio Nacional de Ilustración (1981) por Canta, pájaro lejano y ¿Quieres que te enseñe a hacer un pan?, mención y Lista de Honor como candidato al Premio Hans Christian Andersen (1982). Algunas de sus obras son las siguientes: La piedra arde, Mi querida bicicleta, Hermano Francisco, Vida de Jesús, Jonás el de la ballena, El dragón y la mariposa, Mi primer libro de poemas, Por los caminos azules.

Víctor Manuel Poveda llevaba años musicando y cantando poemas de Antonio Rubio en sus clases; compartiendo con sus alumnos la pasión por su peculiar universo, sus alocadas y divertidas metáforas y por la sensibilidad de sus versos. Hace un año, justo un año, llamó a Andreu García (multiinstrumentista y arreglista) y Víctor Aleixandre (músico y actor) para proponerles el reto de dedicarle un merecido homenaje, en forma de disco-libro, a Antonio. Los dos aceptaron de inmediato.

Tras meses de duro trabajo seleccionando, arreglando y probando poemas y canciones, se eligieron cerca de 20 poemas de los que finalmente sólo quedaron 14 para ser cantados, y 13 más para ser recitados. Una vez arreglados el lugar de ensayo dio paso al trabajo en el estudio. Allí en Turia Estudios, comenzó a producirse realmente el disco de la mano de Jordi Soriano (Vermut Combo, Sva-ters, La Rana Mariana) -quién además de aportar su experiencia como técnico y productor de sonido, también ha colaborado con algunas guitarras y teclados-. Por su estudio han pasado también grandes músicos y amigos: Gerard Vercher (acordeón, celesta, saxo), Cartes Tur (violín), Carlos Pardo (percusiones) y Luka Soriano (flauta travesera).